Torrijas de Extremadura: las TOP imprescindibles
Tradicionales, con helado o saladas, esta es la guía del dulce típico de Semana Santa
Mérida - Publicado el - Actualizado
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Estamos en el ecuador de la Cuaresma y no hay dulce más típico que las torrijas. Panaderías, restaurantes y cafeterías en Extremadura incluyen en sus cartas el postre más típico de la temporada, elaborado a base de pan, leche, huevos y azúcar. Una tradición repostera que sigue triunfando entre generaciones y que, en estas fechas, se convierte en protagonista absoluta de postres y meriendas.
Si tu destino estos días vas a estar por Extremadura, aquí te recomendamos las mejores torrijas de la región para dejarte el paladar endulzado.
No hay sitio más cofrade en Badajoz que la Plaza de la Soledad. Por ella pasan la mayoría de desfiles procesionales para rendir honores a la Patrona.
Allí se ubica el Café Neo Dadá, templo de los desayunos en la capital pacense, que para estas fechas recomienda unas torrijas tradicionales con un pan elaborado especialmente para ellas y embadurnadas en miel. Para servirlas se acompañan de un delicioso helado de leche merengada. Especialmente jugosas.
Pepe Valadés, Mérida
Mérida, se prepara para celebrar su tradicional torrijada popular. En su 12ª edición, este evento, impulsado por la Cadena Cope en colaboración con el ayuntamiento de Mérida, deleitará a los asistentes con más de 3000 torrijas, como en años anteriores.
El Domingo de Ramos, la Plaza de España de Mérida se convertirá en el epicentro de esta 'Torrijada Popular', la mayor torrijada de España y marcará el inicio oficial de la Semana Santa en Mérida, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.
El chef Pepe Valadés es el responsable de elaborar las más de 3000 torrijas en los últimos años, manteniendo la receta tradicional de este dulce típico de Semana Santa. Además, la torrijada popular cuenta con torrijas para celíacos y diabéticos.
Churros Factory, Cáceres
Merchi, empleada de Churros Factory, es la encargada de hacer una de las mejores torrijas de Cáceres. Cada año sigue la misma receta que su madre y abuela, solo para que sus clientes las disfruten. Infusiona la leche con canela y cítricos variados para empapar el pan durante media hora, la reboza con huevo y un poco de harina para que espese y, finalmente las fríe.
Aparentemente no tienen ningún secreto, más allá de un pan elaborado de forma artesanal y un toque final de azúcar espolvoreada. Un producto elaborado con cuidado y cariño, que se refleja en el aspecto y, sobre todo, en el sabor de la que, puede ser, la mejor torrija de la ciudad.
Obrador de dulces artesanos Leo, Almendralejo
elabora unas
muy consumidas en
en las fechas que se aproximan.
Ana nos ha contado que en su obrador fabrican pan Brioche, se infusiona leche con canela, preparan el pan en rebanadas caladas en la leche, aportan el huevo batido y a la freidora. Una vez fritas, se reboza una a una con azúcar y… listas para degustar.
Restaurante Succo, Plasencia
En Plasencia, muy cerquita de la Plaza Mayor puedes encontrar La Torrija de Manzana de Restaurante Succo, un delicado y aromático postre que se crea a partir de una infusión de canela, leche y selectas especias aromáticas y elaborado en pan brioche.
Sin duda, en estos días de tanto trasiego de Semana Santa y en plena floración de los cerezos del valle, llegarás a Succo con ganas de hacer parada para degustar esta mezcla, sabores tradicionales y un toque de innovación.
Al Norte, Jarandilla de la Vera
En Jarandilla de la Vera, se encuentra Al Norte, un lugar que desafía los límites de la cocina tradicional con una propuesta innovadora: la torrija salada de tomate con sardina ahumada.
Esta reinterpretación de la clásica torrija ha sido ideada por Ruth Vicente, la dueña del establecimiento, quien busca sorprender a sus comensales con sabores inesperados y combinaciones creativas.
El Laurel, Badajoz
Una bomba de sabores novedosos sin perder la tradición. Es la frase que mejor define la torrija de El Laurel, un restaurante ubicado en Valdepasillas.
La base es un pan brioche y el toque especial viene de un baño en leche infusionada con nata, anís, canela y limón. Posteriormente, se dora en la plancha embadurnada de mantequilla para finalizar empanando con una mezcla de canela y azúcar. La pieza va acompañada por una bola de helado de turrón y una crema de chocolate blanco y avellanas.